lunes, 19 de octubre de 2026

 SANTOS


CUENTO

LA GRAN FIESTA DEL CIELO

Había una vez una niña llamada Lucía que estaba preparando una fiesta muy especial en su colegio.

—¿Qué fiesta vamos a celebrar? —preguntó su amigo Mateo

—¡La fiesta de Todos los Santos! —respondió Lucía.

Mateo abrió mucho los ojos.

—¿Todos los santos? ¿Y quiénes son?

Entonces llegó la profe y se sentó con ellos.

—Os voy a contar un secreto —les dijo—. Los santos son personas que quisieron mucho a Jesús y que intentaron hacer el mundo un poquito mejor.

—¿Todos llevaban una corona? —preguntó Lucía

La profe sonrió.

—No. Algunos eran niños, otros mayores. Algunos fueron médicos, otros maestros, misioneros, padres, madres… Cada uno era diferente.

 —¿Y qué hacían? —preguntó Mateo.

—Ayudaban a los demás, compartían, perdonaban, cuidaban a los que estaban solos y, sobre todo, intentaban querer a los demás como Jesús nos enseñó.

Lucía pensó un momento.

—Entonces el cielo debe estar lleno de personas que han querido muchísimo. 

—Eso creemos —respondió la profe—. Y por eso este día no es un día triste. Es una fiesta llena de alegría y esperanza.

De repente, Mateo tuvo una idea.

—¿Y nosotros podemos hacer una fiesta para ellos?

 —¡Por supuesto!

Así que aquel día todos los niños prepararon dibujos de sus santos favoritos. También hicieron corazones de papel y escribieron dentro pequeñas cosas buenas que querían hacer

Lucía escribió:

“Ayudaré a quien lo necesite. ”

 Mateo escribió:

“Compartiré mis juguetes. ”

Y otro niño escribió:

 “Perdonaré cuando alguien me haga daño. ”

Cuando terminaron, la profe les dijo:

—¿Sabéis qué creo?

—¿Qué? —preguntaron todos.

—Que cada vez que hacemos una cosa buena, encendemos una pequeña luz en el mundo. 

 Los niños miraron sus corazones de papel y sonrieron.

Y desde aquel día entendieron que Todos los Santos no es solamente recordar a quienes ya están con Dios. También es descubrir que todos podemos seguir sus pasos y llenar el mundo de amor, alegría y bondad. Y así comenzó… 

 LA GRAN FIESTA DEL CIELO.





 

JUEGO   








































































LA CONFESION QUE CAMBIÓ LA HISTORIA

La confesión que cambió la historia

Mt 16,13-20

Con fesión de San Pedro :"Tú eres el hijo de Dios"